A las 21.37 de anteayer, se puso en marcha la temporada 2009 de Susana Giménez . Y bastaron pocos minutos para dejar en evidencia que la estrella iba a pagar de algún modo los ocho meses de inactividad televisiva: a sus mínimos movimientos en la secuencia musical de apertura -la operación en la cadera dejó todavía alguna secuela-, se agregó algún movimiento inicial vacilante pese a que fuera ése un terreno que ella conoce a la perfección.
Dos horas y media después, a las 0.15 del lunes, la pantalla de Telefé nos mostró a la Susana de siempre: entera, desenvuelta, dueña absoluta del escenario, cerrando junto con el elenco de El fantasma de la ópera la primera emisión de un ciclo que vuelve a mostrarla dejando una impronta indeleble en cada detalle: desde la cortina musical ("That´s Entertainment", de Howard y Dietz, tema central del film Erase una vez en Hollywood ) hasta el bello tributo a Sandro, no bien el reloj marcó el comienzo del 20 de julio, Día del Amigo.
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